5 señales que indican que cambiar de profesión es tu mejor opción

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¿Necesitas un cambio de trabajo?

Si los lunes se han convertido en tus días más temidos y te lamentas desde el domingo, por tener que comenzar una nueva semana de trabajo. Si vas a la oficina a rastras y en lugar de sentir satisfacción, solo deseas poder hacer algo distinto. Y, por si fuera poco, ya no tienes la ilusión, ni la motivación por lo que haces… es posible que estés arrepentido/a de la profesión que escogiste y necesites cambiar de carrera.

Pero, ¿cómo estar seguro de algo que puede significar un vuelco tan importante en tu vida? Es cierto, cambiar de carrera muchas veces supone una transformación trascendental. Hasta puede ser un proceso traumático, porque supone que salgas de tu zona de confort y te enfrentes a situaciones que generan mucha incertidumbre. Pero no te preocupes, todo tiene solución. Y para que puedas tenerlo más claro, explicamos 5 señales que indican que cambiar de profesión es lo mejor para ti:

 

La carrera que has elegido no era la que en un principio querías

Muchas veces, elegir la formación profesional del oficio que vamos a desempeñar el resto de la vida, no solo depende de una preferencia personal sino de más condiciones.

Algunas personas en una etapa de su vida pueden haber tenido una idea clara de la profesión que querían desempeñar, pero por influencia familiar, necesidades personales o conveniencia decidieron dejar la vocación a un lado y dar prioridad a otros factores, como: que la carrera tuviera más salidas en el mercado laboral, o que registrara un mejor índice salarial.

En otros casos, la vocación no va a la par de los requisitos que se exigen para estudiar y desempeñar ciertos oficios. Pasa, por ejemplo, con los aspirantes a ejercer medicina, cuando deben contar con un excelente índice académico y no lo tienen, viéndose forzados a estudiar otra carrera de nivel técnico, o en un ámbito totalmente diferente.

Hace años, muchos dejaban de estudiar la carrera deseada porque no tenían centros de formación cercanos que la impartieran. Un problema que en la actualidad se ve solucionado con la formación a distancia.

 

El estrés se ha convertido en tu estado habitual

Estar en un estado de tensión o estrés permanente puede cambiar el ánimo, la disposición de hacer las cosas, resta la habilidad de desempeñar distintas tareas, pero sobre todo perjudica el estado de bienestar, hasta afectar gravemente la salud.

Un estrés intenso y permanente en el ambiente laboral puede ocasionar condiciones de cuidado, como el síndrome del agotamiento o burnout que se manifiesta ocasionando cansancio emocional, despersonalización, apatía y menor eficiencia en las labores.

El estrés es un síntoma claro de que algo falla en la persona o en su entorno. Si sientes una constante presión en el trabajo y percibes que cada acción se vuelve una carga cada vez más pesada, puedes estar sufriendo por insatisfacción laboral, otro motivo para cambiar de profesión.

 

 No dejas de desear que el tiempo en el trabajo pase rápido

Si tus días favoritos en la semana son los mismos en los que no vas a trabajar. Si al estar en tu lugar de trabajo solo deseas que el tiempo pase rápido y solo piensas en el momento de salir.

En lugar de esperar con ilusión los lunes te desanimas desde el domingo. Y si cada tarea en lugar de un reto a hacer las cosas cada vez mejor, son una forma de que las horas transcurran velozmente… Entonces, algo anda mal. Puede que cambiar de trabajo sea la solución.

 

Ha mermado el interés por lo que haces

Puede que en un principio el oficio que hoy ejerces te generara expectativas que nada han tenido que ver con la realidad y esto afecte el interés y pasión que ponías en todo lo que debes hacer, para cumplir con tus obligaciones.

Es posible que vayas en modo “piloto automático” por esa falta de interés. Lo que al mismo tiempo puede hacer que no pongas el cuidado y la dedicación que requiere cada tarea.

La falta de interés se puede traducir en ineficacia y afectar no solo el desempeño sino la propia percepción de los demás hacía tu trabajo. Lo que al mismo tiempo puede volverse una amenaza a tu estabilidad laboral. Al final es como dijo el filósofo Albert Schweitzer: “si amas lo que haces triunfarás», a lo que se puede agregar que si no lo haces fracasarás.

 

Sientes que puedes hacer algo mejor

Después de crisis económicas como las que atravesamos en 2008, muchas personas se vieron forzadas a aceptar trabajos para los que su preparación o perfil profesional es superior.

Por ejemplo, puede que en su momento no hayas podido finalizar la ESO y te vieras con la necesidad de comenzar a trabajar en cualquier oficio, con tal de pagar los gastos.

Otro ejemplo es el de ciudadanos cualificados extranjeros, que no pueden comprobar el nivel de formación que habían adquirido en su país de origen y su única opción de encontrar empleo es postularse a solicitudes con requisitos más flexibles, que suelen ser para trabajos precarios o de bajo nivel.

En cualquiera de los casos, puedes cambiar tu porvenir emprendiendo una nueva formación profesional para cambiar de carrera.

 

Cambiar de profesión puede ser la solución a estos síntomas

Los cambios siempre generan inseguridades. Pero como decía Heráclito: “lo único constante es el cambio”. Por eso, si en el fondo crees que tus capacidades valen para más de lo que ahora estás haciendo… si te sientes estancado en una situación que no mereces y sobre todo quieres cambiar tu futuro, la formación profesional siempre es una opción ideal, que te ayudará a mejorar y abrirte a nuevas y mejores oportunidades. Y si el precio es abandonar la zona de confort, seguro lo vale.

¿Necesitas un poco de ayuda para decidir ese cambio de profesión? En Titulae podemos ayudarte. No dejes de llenar el formulario que tienes a un lado.

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