Historia de la peluquería: La evolución del cuidado de la imagen

historia de la peluqueria

Alguna vez te has preguntado por qué es tan importante la apariencia y los cuidados estéticos para los seres humanos. Trataremos de responder esta incógnita, dando un breve recorrido por la historia de la peluquería, una disciplina sin la cual, tal vez, muchos de nosotros no podríamos imaginarnos en el presente, ni en el futuro.

Corte con piedra prehistórica

En tiempos remotos de la Prehistoria, ya se le daba al cabello humano connotaciones mágicas y se cortaba con ayuda de piedras planas afiladas. Esas «tijeras» improvisadas eran similares a las que se usaban para cortar los alimentos.

Se ha interpretado que el corte de pelo en esa época, era con intenciones más prácticas que estéticas, ya que la acción era para evitar que el pelo  molestase al caminar o  estorbara mientras realizaban tareas como la caza o las manualidades.

Símbolo de estatus social egipcio

En la época del Antiguo Egipto el cabello servía como símbolo de estatus. Esa es la conclusión que se deduce de los relatos de esos tiempos. En ellos cuentan cómo los obreros que participan en la construcción de las gigantescas pirámides, cortaban sus cabellos al ras, para utilizarlo como una especie de herramienta o cuerda, que les permitía mover las enormes rocas de un lado a otro.

Mientras los obreros se rapaban, los señores de la burguesía y los sacerdotes se arreglaban el cabello con ornamentos, realizaban peinados, teñían con henna (un tinte natural rojizo), y creaban pelucas, que se han encontrado siglos después junto a otros hallazgos arqueológicos.

Aunque algunos han atribuido la invención de las tijeras a los egipcios, no hay ningún vestigio que así lo confirme. Otros descubrimientos permiten deducir que podrían haber utilizado herramientas de corte más parecidos a cuchillos muy filosos.

Primeras muestras de la estética griega

A los griegos le debemos muchos de los conocimientos que han marcado la evolución del hombre como una especie civilizada: desde la democracia, hasta la filosofía, arquitectura y tradiciones mitológicas.

La estética no es una excepción, solo hace falta fijarse en su gran herencia escultórica. Su patrimonio artístico es protagonizado por figuras humanas en las que podemos apreciar un cuidado especial de su apariencia, lucían atuendos de hermosas túnicas y vestidos elegantes y largos, así como peinados de melenas largas recogidas, moños de lisos y ondulados, entre otras técnicas, en las que es evidente el especial cuidado que practicaban en el cabello.

Estilo clásico romano

Durante los siglos que dominó el Imperio Romano, ya el oficio de la peluquería era visto como una especialidad de muchas técnicas. El estilismo era ostentado, sobre todo, por las mujeres de buena posición. Por otro lado, las melenas largas y descuidadas eran interpretadas como un rasgo de salvajes y bárbaros.

El estilo de los peinados, junto a otros aspectos culturales, fue evolucionando. Todo variaba de acuerdo a la influencia de la cultura manifiesta en los pueblos que pasaban al dominio de los romanos.

Medievo estético

En esta época, el Cristianismo y las normas de la Iglesia eran lo que marcaba el estilo. El peinado era considerado un símbolo más de los creyentes. El estilo rapado, pasó de ser una especie de castigo para los obreros, a ser un atributo. Despojarse del cabello era un sacrificio de fe, muy común entre los sacerdotes y frailes en su iniciación.

Por otro lado, las mujeres se limitaban a peinarse con el cabello dividido a la mitad. Los arreglos más elaborados los hacían con trenzas que bordeaban la cabeza. En otras ocasiones, en lugar de peinar el cabello, solo lo cubrían con telas a modo de hábito religioso.

Renacimiento y nueva moda

En la época del Renacimiento resurgió la corriente griega del estilismo. Los peluqueros retomaron peinados griegos e innovaron con nuevas técnicas, que creaban estilos peculiares, cuidados y elegantes.

Era evidente la combinación de varios métodos en un solo peinado. Usaban los recogidos muy elaborados decorados con joyas y hacían gala del cabello natural, dejando a un lado los postizos tan de moda en épocas anteriores.

Qué sería de nosotros sin la peluquería en víspera de fiestas, a dónde acudiríamos para cortarnos el cabello, a qué recurriríamos para ocultar las canas o resaltar las facciones del rostro, cómo nos veríamos ahora si el estilismo no hubiese surgido como parte de nuestra cultura… Son preguntas que en la mente podemos resolver con un toque de humor, pero de verdad, qué pasaría si no existiera la peluquería.

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